viernes, 18 de junio de 2010

Non plus ultra




Dime...¿puedo realmente ver la luz al final de este pasillo plagado de sombras? Voy avanzando poco a poco hacia esa puerta del final. Pero las dudas me acompañan y esas voces en mi cabeza me advierten de que puede que tras el trayecto, la puerta no se abra, o peor aún, que no haya nadie dentro con la luz encendida esperando...Vivimos con miedo a lo desconocido. Los golpes del pasado nos recuerdan el dolor y contra más se sufre, mayores son nuestras corazas.

Cuando era pequeño creía en un Dios...No uno católico o religioso, sino en una entidad superior que podía interceder en lo que pasaba y mejorar las cosas cuando iban mal. Rezaba en mi mente, con los ojos cerrados, para que mi alrededor y el de mis seres queridos mejorara. Ocurriera o no, hacerlo me dejaba más tranquilo y luego simplemente me dormia pensando en que a la mañana siguiente algo hubiera cambiado.

Creemos en esa necesidad de que todo tenga una razón de ser. Y de vez en cuando vuelvo a mis viejas inquietudes: ¿Por qué naci siendo yo y no otra persona? ¿Cual es el sentido de que existamos y seamos conscientes de nuestra existencia? ¿Para que darnos la capacidad de cuestionárnoslo todo si no conoceremos la verdad absoluta? Tengo mis impresiones, y con el tiempo he acabado formándome una idea aproximada de cual es la realidad.

La vida es demasiado corta para obtener la gloria. Se puede conseguir algo parecido con ambición y sueños de grandeza (y dinero) Pero en la mayoria de los casos, entre los millones de granos de arena que buscan su camino en este mundo, no existe tierra más allá. La vida es más interesante atendiendo a los misterios, a lo desconocido, nos atrae y nos absorbe...Y nos esforzamos disfrutando, a veces demasiado obsesionados con llegar a una meta. No lo sabremos todo, pero es mejor vivir compitiendo por obtener conocimientos, todos los que podamos y al acabar nuestras historias...dejar un legado que continue nuestro camino.

Ya no creo en ningún Dios...a veces pienso en las virtudes de la existencia del Destino. Pero el único concepto que realmente me atrapa es el Equilibrio. Que todo necesita mantener un equilibrio y que solo acercándonos a él lograremos mantener más tiempo la felicidad. Ni conformarnos con poco ni pasarnos con mucho.

Nos guardamos nuestras inquietudes para momentos de soledad...y buscamos en los otros el ocio, la distracción que magicamente consigue que el tiempo pase más rápido. Y aunque todos soñemos con tierras lejanas, damos la impresión de no pensar en ellas...Y no está mal soñar con ampliar los horizontes, pero también hay que indagar en nuestra propia tierra, donde tambíen quedan muchas cosas por descubrir...

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